Pregunta:
Rav, usted habló esta noche sobre la importancia de tener una mente llena de imágenes de la Torá. ¿Cómo se trabaja ese kóaj hatziur (poder de la imaginación)? ¿Cómo se pueden obtener imágenes en la mente?
Respuesta:
Y la respuesta es que se aprende por experiencia, por medio de la práctica. Digamos que quieres crear una imagen en tu mente de lo que le sucedió a Kóraj; así que la próxima vez que camines por la calle y veas una zanja profunda – digamos que los trabajadores del gas están cavando un pozo profundo para poder colocar una tubería nueva – así que cuando pases debes pensar: “¿Cómo se sentiría un hombre si fuera puesto en esa zanja y la excavadora empujara toda la tierra encima de él y lo cubriera vivo? No sería divertido; ¡no sería para nada divertido!
Ahora bien, supongamos que la zanja es muy profunda – es profunda y profunda y profunda – y sabes que es un viaje de ida; ¡entonces no es nada divertido! Y ahora Kóraj se está sumergiendo en esa zanja. Imagina a Kóraj cayendo en esa zanja. Ay, nébaj, pobre Kóraj. Ay, si tan sólo hubiera hecho teshuvá solo un segundo antes; si tan solo hubiera gritado: “Moshé emet vetorató emet: Moshé es verdadero y toda su Torá es verdadera y yo soy el shakrán, el mentiroso.” Si sólo Kóraj hubiera gritado eso, se habría salvado.
¡Pero no! יצאו נצבים – Salieron con descaro hasta el último minuto.
¿Sabes lo que está haciendo en el Guehinom ahora? En el Guehinom, está tratando de recuperar ese último minuto y grita: “¡Ay! ¡Moshé emet vetorató emet!”
Rabá bar bar Janá una vez tuvo una visión. Una visión del Guehinom; como el Guehinom estaba hirviendo como una olla. Y en la olla algunas veces la comida está abajo y otras veces la comida está arriba, según el movimiento de las aguas. Así que a veces Kóraj está en la parte inferior del Guehinom, y a veces está en la parte superior. Y las aguas hirvientes lo llevaron a la cima del Guehinom y Rabá bar bar Janá escuchó a Kóraj gritar de desesperación. Kóraj está llorando por los siglos de los siglos. Han pasado miles de años desde entonces y todavía grita: “¡Moshé emet vetorató emet!” porque quiere recuperar ese último minuto. Pero ya es muy tarde. Si lo hubiera hecho antes, se habría salvado.
Y así es como construyes un tziur. Tienes que pensar en ello y describirlo en tu mente con detalles y repetirlo una y otra vez, y poco a poco obtienes en tu mente una imagen: ¿No es mejor para todos decir en este mundo, “Moshé emet vetorató emet;” en lugar de ser un liberal, un rashá, y toda su vida ser un kofer (hereje) y luego, cuando muere, es demasiado tarde. Y luego va a gritar de angustia por los siglos de los siglos. “¡Ah ah ah! ¡Ahora sé que Moshé emet vetorató emet! Si tan sólo pudiera decir esas palabras con bejirá (libre albedrío).” Pero es demasiado tarde: bejirá hay sólo en este mundo.
Y por lo tanto, si trabajas en tziurim por medio de la repetición y dándoles detalles en vivo, y lo haces una y otra vez, entonces הבא לטהר מסעיין לו – Hashem ayudará a aquellos que se ayudan a sí mismos, y podrás crear verdaderos tziurim en tu mente.
CINTA #501